jueves, 15 de mayo de 2008

Hechos que ilustran la prevalencia de la anarquía en Guatemala

Guatemala, 15 May (Cerigua).- En los últimos tres días, un funcionario público y varios grupos de pobladores han reafirmado la ausencia de autoridad y la prevalencia de la anarquía en Guatemala, al resolver diferencias personales con pistola en mano y tomar la justicia por sus propias manos.

Diversos sectores sociales, incluso miembros de la comunidad internacional, han dicho que en este país es fácil cometer cualquier delito sin que la mano de la justicia toque al autor.

Los femicidios y las constantes apariciones de cadáveres de hombres jóvenes, aparentemente ejecutados extrajudicialmente, también reflejan el odio que existe entre la sociedad.

El martes último, el alcalde de Iztapa, Escuintla, Misael Ávila, no soportó los cuestionamientos de los integrantes del Concejo municipal, por lo que descargó su ira contra los síndicos, matando a balazos a uno de ellos e hiriendo a dos más.

El funcionario está tras las rejas y por la gravedad del supuesto delito, como lo afirma el Ministerio Público (MP), no pasó por el proceso de antejuicio al que tenía derecho y ahora espera lo que decidan los tribunales en su contra.

Algunos grupos de ciudadanos no se quedan atrás y con el argumento de que “no existe autoridad ni justicia” legitiman medidas de hecho, como el ocurrido el pasado miércoles cuando lincharon a un supuesto delincuente en la aldea Bola de Oro, Chimaltenango.

La historia se repitió la mañana de este jueves, cuando Pobladores de Sololá quemaron vivo a un hombre, identificado como “El Tosh”, sindicado de ser integrante de una banda delincuencial.

El sujeto fue detenido junto a otro conocido como “Manías”, en el barrio El Carmen del referido municipio, según reportes de las autoridades y de la prensa local, quienes señalaron que los presuntos malhechores fueron desvestidos y golpeados.

Agentes de la Policía Nacional Civil (PNC) llegaron al lugar para calmar los ánimos y lograron rescatar al segundo hombre que escapó de ser quemado, aunque antes fueron atacados por la turba que quería linchar y prender fuego al individuo.

Amenazas, intimidaciones, extorsiones, robos, asaltos, secuestros y asesinatos, son sólo siete ejemplos de hechos que cotidianamente se cometen contra los guatemaltecos y guatemaltecas, situaciones que algunos grupos de vecinos justifican para tomar la justicia por su propia mano.

Fin Cerigua

Jp-Ld